Walter Raleigh y sus mil facetas: pirata, fundador de poblaciones y amante de la reina

08 octubre 2021

Uno de los hombres más famosos del siglo XVI fue un inglés, cortesano de la reina Isabel I, también conocida como la Reina Virgen.

Pero además de sus intrigas palaciegas, trascendió por su conquistas y aventuras.

Tal fue su hambre de conquista, que amparado en el poder real formó parte de los primeros piratas corsarios que llegaron a América.

Fundó poblaciones, gobernó territorios e introdujo productos nuevos en Europa.

Pero también saqueó galeones e incendió poblados que consideraba enemigos.

Su influencia sobre la reina iba más allá de los consejos políticos o de guerra, ya que además fue amante de la misma.

Su espíritu aventurero, su fanática fe protestante y su amor por la reina Isabel I, lo transformaron en una de las personas más carismáticas y conocidas de su tiempo, que también estuvo cargado de traiciones.

Todos a bordo para zarpar hacia una nueva aventura, y al timón se encuentra el gran…

Sir Walter Raleigh.

Foto: De Nicholas Hilliard - The Yorck Project (2002) 10.000 Meisterwerke der Malerei (DVD-ROM), distributed by DIRECTMEDIA Publishing GmbH. ISBN: 3936122202., Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=152744

Relacionados

Queen Elizabeth II of the United Kingdom

Isabel II del Reino Unido, la monarca longeva

Isabel II del Reino Unido es la actual monarca británica y, por tanto, soberana de quince Estados independientes constituidos en reino y que forman parte de la Mancomunidad de Naciones y la principal figura política de los cincuenta y cuatro países miembros. En su rol específico como monarca es a su vez la gobernadora suprema de la Iglesia de Inglaterra. Su papel político abarca grandes áreas, tiene funciones constitucionales significativas y actúa como foco de la unidad nacional de los británicos y como representante de su nación ante el mundo.

Decapitada

Ana Bolena, la reina que cambió Inglaterra

En su momento, la reina no contó con el apoyo del pueblo británico, que la había tachado de prostituta por haberle usurpado el trono a Catalina de Aragón, aunque posteriormente sería vista como una mártir cristiana que había sido vilipendiada injustamente.