Conectarse a Internet dejó de ser un lujo para transformarse en una necesidad. Es imposible concebir al mundo actual sin ese servicio, pero un crecimiento tan explosivo de todas las posibilidades que ofrece, implica la necesidad de ir innovando o adaptando los marcos normativos. Tal es el caso de la Inteligencia Artificial, donde a juicio de la Dra Agustina Pérez Comenale, no siempre hay que regular más, pero sí regular mejor