El camino que plantea el INBA para controlar la población canina

11 de mayo 2021

Su director, el Dr. Gastón Cossia, dijo en Agronegocios Sarandí que si no se logra capturar a los perros que atacan a ovinos “no es por falta de voluntad ni de recursos”.

La identificación de perros con microchip, la cédula canina y la implementación de procesos de esterilización son las herramientas que se plantean desde el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) para controlar y reducir la población canina en Uruguay.

“Es algo que vino para quedarse, es una de las herramientas del paquete tecnológico que hoy tiene que tener un establecimiento rural”, dijo en Agronegocios Sarandí el Dr. Gastón Cossia, director del INBA.

Se necesita controlar con urgencia las jaurías que atacan a las majadas, uno de los principales problemas que enfrenta el rubro ovino en la actualidad. “Tenemos claro que es una de las problemáticas que tiene en jaque al rubro ovino. Visitamos Artigas, Colonia, Flores. Seguimos de cerca el proceso del plan piloto en Cerro Colorado, Florida, donde el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) tiene un protagonismo muy importante junto a la intendencia y a la comisión de zoonosis”, dijo Cossia.

Afirmó que “así como en otras especies, hay que incorporar el concepto de esterilización, la identificación y tener planteles de reproductores, que sean un núcleo selecto de perros para la reproducción”.

El director del INBA señaló que se trabajará en “paquetes de transferencia de tecnologías, junto al SUL y grupos de protectoras para llegar a esa excelencia en materia de tenencia responsable, que va de la mano de la grifa de bienestar animal”.

El caso de Santa Catalina

Cossia se refirió al caso ocurrido en Santa Catalina, establecimiento de la familia Cortela, en Colonia, donde perros mataron e hirieron a unas 50 ovejas Merino Austrliano.

Admitió que los ataques de perros a las majadas es una situación que “lamentablemente se da en muchos puntos del país, y que genera un impacto que muchas veces no se logra resarcir en términos económicos. Es un impacto emocional, a la acumulación genética y al trabajo de una cabaña de muchos años, que lleva a sentirse muy angustiados a quienes están eso”, dijo el jerarca.

En ese caso destacó cómo ha procedido la Policía, trabajando en el entorno, revisando cada uno de los establecimientos linderos, incluso con drones, buscando a esos perros. “Douglas y su hijo identificaron a estos perros, que tenían buen estado, que no aparentaban estar a monte ni hambrientos. Estamos georeferenciando los ataques, comunicándonos íntimamente con la Dirección de Seguridad Rural, trabajando en las Mesas de Seguridad Rural en cada departamento”, expresó el director del INBA.

“Destaco esa labor policial, que muchas veces no es lo eficiente que pudiera ser, porque no se logra capturar a esos perros, pero no es por falta de voluntad ni de recursos. Es importante destacar la proactividad de las Mesas de Seguridad Rural y el rol del Ministerio del Interior”.

Escuche la entrevista completa: