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Viva la Tarde22/10/2026

Una innovación uruguaya busca dar una segunda vida a las baterías de vehículos eléctricos

Entrevista al ingeniero e investigador Sebastián Bibiloni

¿Qué sucede con la batería de un auto eléctrico cuando deja de ser útil para mover el vehículo? Una innovación desarrollada en Uruguay busca evitar que termine convertida en un residuo y aprovechar la energía que todavía puede almacenar. Se trata de Second Life, un proyecto impulsado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República (Udelar), la Universidad ORT Uruguay e Ingener, que propone reutilizar baterías de vehículos eléctricos para darles una segunda vida como sistemas de almacenamiento energético. El ingeniero e investigador Sebastián Viviloni, integrante del equipo que desarrolló la iniciativa, explicó que el proyecto ya cuenta con un prototipo de un banco de baterías conectado a un cargador de vehículos eléctricos. El sistema permite almacenar energía y utilizarla durante la carga de los automóviles, reduciendo la exigencia sobre la red eléctrica. Esto podría facilitar la instalación de cargadores en zonas donde la infraestructura tiene limitaciones y, eventualmente, contribuir a disminuir los costos de funcionamiento. La idea es aprovechar un componente que todavía tiene capacidad de almacenamiento, aunque ya no reúna las condiciones necesarias para seguir funcionando en un vehículo. “Que no pase de ser un desperdicio abandonado en un galpón a que pase a ser un activo”, resumió Viviloni. De un vehículo siniestrado a un sistema de almacenamiento El prototipo desarrollado en Uruguay utiliza una batería procedente de un vehículo siniestrado que había sufrido daños en su carcasa. Antes de reutilizarla, el equipo realizó distintos estudios para determinar si podía incorporarse al proyecto de manera segura. El proceso no consiste simplemente en conectar una batería usada a otro dispositivo. Es necesario evaluar su estado, conocer sus condiciones y determinar para qué aplicaciones todavía resulta adecuada. El desarrollo llevó aproximadamente dos años y actualmente el equipo trabaja en una patente, por lo que algunos detalles técnicos del procedimiento se mantienen reservados. La iniciativa fue presentada en la Facultad de Ingeniería y apunta a que el sistema pueda utilizarse para la carga de vehículos eléctricos. Según explicó el investigador, el usuario no notará diferencias en el proceso de carga: el cambio estará en la forma en que se administra la energía y en el impacto sobre la red eléctrica. ¿Las baterías de los autos eléctricos duran menos? Uno de los principales interrogantes sobre la electromovilidad es qué ocurre cuando las baterías pierden capacidad y cuánto tiempo pueden utilizarse. Viviloni señaló que los fabricantes suelen ofrecer garantías de alrededor de ocho años para estos componentes y que, en determinadas condiciones, su vida útil puede superar la de otras partes del vehículo. Además, recordó que la batería representa una proporción importante del valor de un automóvil eléctrico, por lo que extender su aprovechamiento puede tener un impacto económico y ambiental significativo. La clave está en distinguir entre una batería que ya no ofrece el rendimiento necesario para impulsar un vehículo y otra que todavía puede almacenar energía para usos menos exigentes. Esa diferencia es la que busca aprovechar Second Life. ¿Podremos tener baterías reutilizadas en nuestras casas? La tecnología también podría extenderse más allá de los cargadores de automóviles. Viviloni planteó que, en el futuro, podría ser habitual contar con bancos de baterías en las viviendas para almacenar energía, disponer de una fuente de respaldo ante determinados cortes de suministro o administrar mejor el consumo eléctrico. “Yo no me sorprendería si en menos de 10 años tenés un pequeño banco de baterías en tu casa”, señaló. El investigador aclaró que estas aplicaciones requieren desarrollos específicos y sistemas diseñados con las medidas de seguridad correspondientes. No se trata de una tecnología para improvisar con conexiones caseras: la evaluación de los componentes y el diseño de la instalación son fundamentales para evitar accidentes. También existe la posibilidad de reutilizar baterías de celulares y computadoras portátiles. Sin embargo, el trabajo necesario para evaluar y manipular componentes pequeños puede hacer que el proceso resulte menos rentable. Su expansión dependerá, entre otros factores, de la posibilidad de industrializarlo y llevarlo a una mayor escala. Uruguay busca anticiparse al problema de los residuos El crecimiento de los vehículos eléctricos plantea un desafío: qué hacer con sus baterías cuando dejan de cumplir su función original. Viviloni destacó que Uruguay tiene una importante incorporación de vehículos eléctricos en relación con su población y sostuvo que desarrollar soluciones con anticipación permite evitar que la acumulación de baterías fuera de uso se convierta en un problema mayor. En distintos países ya existen empresas que reutilizan estos componentes a escala industrial. En algunos mercados, las regulaciones ambientales y los incentivos económicos favorecen ese tipo de iniciativas. Second Life se inscribe en esa tendencia hacia la economía circular, que busca extender la vida útil de los productos y reducir la cantidad de residuos generados. Incendios y seguridad: qué hay que tener en cuenta La conversación también abordó la preocupación que generan los incendios de vehículos eléctricos. Sobre este punto, Viviloni sostuvo que los automóviles eléctricos cuentan con sistemas de protección diseñados para prevenir incidentes y advirtió que no corresponde generalizar a partir de casos aislados. Entre las posibles causas de un incendio mencionó los daños físicos en las baterías y los problemas de gestión térmica que pueden provocar un sobrecalentamiento. En bicicletas y monopatines eléctricos, agregó, los golpes y la carga de equipos dañados pueden generar situaciones de riesgo. Por eso, insistió en que la reutilización de baterías debe realizarse mediante procedimientos técnicos y controles adecuados. Más eficiencia no siempre significa menos consumo El investigador también advirtió sobre una paradoja del desarrollo tecnológico: aunque los dispositivos actuales necesitan menos energía para realizar muchas de sus funciones, el consumo total puede seguir creciendo porque cada vez utilizamos más equipos. La expansión de la climatización, los dispositivos electrónicos y otros servicios asociados al confort aumenta la demanda de electricidad, incluso cuando los aparatos son más eficientes. En paralelo, desde la Facultad de Ingeniería se trabaja en soluciones para mejorar la eficiencia energética de las viviendas mediante diseños que reduzcan la necesidad de calefacción y refrigeración. En ese escenario, Second Life busca convertir un desafío ambiental en una oportunidad: reutilizar baterías, aprovechar la energía que todavía pueden almacenar y acompañar la expansión de la movilidad eléctrica sin desperdiciar recursos que aún tienen utilidad.
Una innovación uruguaya busca dar una segunda vida a las baterías de vehículos eléctricos - Radio Sarandí