La muerte del adolescente Andrés Silva: una ausencia que pasó desapercibida y un silencio “conveniente”

13 enero 2026

Andrés Silva empezó su vínculo con el INAU el 10 de mayo de 2016, cuando ingresó al centro educativo Luis Morel, un CAIF y club de niños en el barrio Lavalleja. Tenía 9 años de edad. Participó de actividades allí durante menos de un año.

Después transcurrieron muchos años antes de que se lo volviera a contactar por parte del INAU.

Ingresó a la Unidad de Derivación y Urgencia el 13 de mayo de 2024. Es la dependencia que se encarga de gestionar el traslado y atención inmediata de niños, niñas y adolescentes en situación de riesgo, recibiendo derivaciones de distintas instituciones para darles una respuesta integral y urgente.

El 28 de octubre de 2024, más de cinco meses después, lo empezaron a acompañar en un centro de referencia del Municipio G.

Es un lugar que tiene como funciones: el abordaje y la interrelación con las familias, el fortalecimiento e integración de redes a nivel comunitario y el actuar como dinamizador entre la interna de la dirección del INAU y lo intra institucional.

Sin embargo, el 11 de diciembre de 2025 volvió a la UDD, que determinó su internación en un centro de 24 horas, y lo derivó al hogar Tribal.

En ese hogar de derivación se recibe a adolescentes varones, supuestamente de forma transitoria, mientras se les busca un lugar adecuado. Decenas de veces ha sido denunciado por condiciones que vulneran los derechos humanos.

Allí, Andrés vivió 20 días.

El 31 de diciembre, en vez de celebrar fin de año, se escapó.

Fue una Salida No Autorizada, como se llama formalmente en el INAU. Registraron su ausencia a las 17.35. Luego, según las fuentes, lo encontraron muerto en las inmediaciones de la playa en la zona oeste.

Según información policial, se trató de un ahogamiento con testigos.

El parte policial dice que fue hallado en la Rambla Baltasar Brum esquina Bulevar Artigas.

O sea que se fue desde el ex Tribal, que queda en Capurro y Uruguayana, hasta allí. Son unos dos kilómetros.

El parte policial dice: “Ingresa llamado al servicio de 911 manifestando usuaria que menor está pidiendo ayuda dado que su amigo se estaba ahogando.

Una vez equipo en el lugar constan que se encontraría móvil del SUAT quien le realiza RCP por varios minutos, constatando fallecimiento a la hora 17:34”.

Y en el sistema de INAU, la ausencia está marcada a las 17:35.

La ausencia en el sistema del INAU se registra posteriormente a la muerte.

Es decir, es muy probable que en el INAU no hayan notado que Andrés faltaba hasta que supieron que estaba muerto.

El parte también agrega: “Sobre los hechos la víctima se encontraba con un amigo nadando cuando comienza a ahogarse, siendo rescatado por un tercero que posteriormente se retira del lugar. Se hace cargo personal de PREFECTURA”.

Sin embargo, nuestras fuentes de INAU sostienen que la hipótesis principal es que fue un suicidio.

Para esclarecer las circunstancias de la muerte nos comunicamos con Prefectura, pero dicen que ellos no intervinieron directamente en el caso.

Hasta ahora no ha habido ningún comunicado del INAU ni de organizaciones vinculadas a la niñez y la adolescencia.

La muerte de Andrés pasó totalmente desapercibida. Tenía 15 años.

Lo poco que pudimos averiguar en LCS es que este adolescente sufría acoso por parte de sus pares en el Tribal, y que tenía lo que los técnicos llaman nivel cognitivo descendido.

Además, tenía cierto grado de dependencia que implicaba que no podía salir solo sin acompañamiento de un adulto, cosa que ese 31 de diciembre no se cumplió.

Algo importante que pudimos saber es que en esa fecha el hogar estaba sin director, porque nombraron a un nuevo jerarca que ese día no había llegado a asumir porque estaba de licencia.

La gestión del Tribal estaba a cargo de una subdirectora de internación del INAU, que tenía responsabilidad en otros hogares a la vez, y que fue quien se ocupó de hacer los trámites vinculados al fallecimiento.

En paralelo, el domingo se informó que un niño de 10 años fue encontrado sin vida en la Clínica Boulevard, se había ido a acostar la noche anterior "sin ningún síntoma o manifestación que indicara una situación de alerta", según aseguró el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) ayer lunes.

Tras dar cuenta de la muerte del menor, el INAU emitió un comunicado "buscando clarificar diferentes versiones que han circulado en las últimas horas".

Se comunicó, también, que se va a realizar una investigación de urgencia para recabar la información vinculada con la situación, “dando cuenta de las acciones llevadas a cabo por la clínica tanto en torno a esta circunstancia como a la estadía del niño en dicho centro especializado".

Sobre Andrés, no hay comunicado ni investigación. Nada, silencio total. Un silencio “conveniente”.

Escuchá el informe de Paula Barquet en Las Cosas en su Sitio: