
Lo que vamos a contar hoy es una historia de extrema injusticia, pero a su vez de mucha resiliencia.
En enero de este año, en una calle del barrio 19 de Abril, en la periferia de Montevideo, una bala perdida producto del aumento de la violencia en las calles cambió por completo la vida de una familia.
Fue precisamente en Luis Batlle Berres y Pasaje F.
El disparo atravesó la ventanilla de un auto e hirió de gravedad a una joven de 20 años, llamada Melani López, que viajaba con su familia.
La herida le dejó una lesión medular grave en las vértebras C2 y C3 que la dejó tetrapléjica, es decir, parálisis de las cuatro extremidades y el tronco.
Tiene parálisis diafragmática y depende de un respirador artificial.
Solamente puede sentir y mover la cabeza, el cuello y en parte los hombros.
Vamos a escuchar el relato de Melani.
“Intento ser feliz”, dice esta joven a la que le cambiaron la vida de un segundo al otro por algo en lo que no tenía nada que ver.
Quiero contar que, cuando fui a la casa de Melani, esperaba a una chica angustiada, enojada, alterada… con sensaciones negativas. Sin embargo, lo que encontré fue una persona luminosa, sonriente, un espíritu con una energía envidiable y admirable.
Ese día se dieron algunas casualidades increíbles. La tía de Melani, hermana de Javier, acababa de dar a luz, y por eso la habían ido a buscar al sanatorio.
Entre medio pensaron en ahorrarle a Melani el largo camino en ómnibus hasta su casa, en Punta Espinillo, y por eso ella se bajó en cierto punto y se unió a su familia en el viaje en auto.
Javier López, el padre, no se perdona haber hecho ese trayecto. No puede evitar proyectar lo que habría sucedido de haber tomado otro camino. Vamos a escuchar de su boca lo que ocurrió ese 24 de enero.
Desde que recibió esa bala en el cuello, Melani tuvo que someterse a varios tratamientos médicos. Fueron siete meses y medio internada en La Española, buena parte de ese tiempo en CTI.
El padre de Melani es carpintero y la madre es jubilada de odontóloga. Los dos están disponibles 100% para ella.
Javier nos contó cómo vivió ese tiempo y cómo fue la llegada a su casa, algo que ocurrió apenas dos meses atrás. Obviamente debieron adaptar la casa para las nuevas necesidades.
Quedaron muy conformes con la atención de la Española y destacan que varios de quienes trataron con ella siguen presentes en sus vidas y cerca de Melani.
Pero la vuelta a Punta Espinillo les ha hecho sentir algo solos.
Por más que tuvieron algunos contactos como el que contaba Javier, o con Alejandra Forlán que también los recibió en su casa. Pero la fundación de Alejandra es para víctimas de siniestros de tránsito.
No hay una sola asociación, una organización social, nada que pueda incluir a esta joven en algún plan de ayuda más allá de lo que recibe de su institución médica.
Ni la Asociación de víctimas de la delincuencia, de la que ni han escuchado hablar, ni la Teletón (porque es mayor de edad).
No han recibido ayuda económica más que de los vecinos y amigos, que han organizado colectas.
Y no porque no precisen.
Más allá del sistema de salud, en el Estado, hasta el momento, no ha habido una respuesta.
La institución médica no les brinda todos los insumos médicos que Melani necesita.
En el BPS le tramitaron una pensión por invalidez, y se la dieron, pero eso le implica quedar inhabilitada para recibir otras prestaciones porque estrictamente es pensionista.
El Mides, hasta el momento, tampoco le ha dado alguno de los insumos que necesita. No tiene hoy día una forma de trasladarse de su casa.
Sin embargo, según supo LCS, la ministra de Salud, Cristina Lustemberg, está al tanto de la situación y muy preocupada por las necesidades de Melani, buscando la forma de resolver lo que esté a su alcance.
De hecho, se está buscando que Melani cobre una pensión mensual como víctima de delitos violentos en el BPS, que equivale a 6 BPC ($ 39.456).
Es necesario mencionar que, en Uruguay, la principal causa de lesiones medulares es traumática.
Se estima que hay entre 20 y 30 casos por millón de habitantes al año, y que predominan los hombres de entre 25 y 35 años.
El Ministerio de Salud Pública (MSP) está trabajando en la implementación de un Plan Nacional de Rehabilitación en Salud Física (2025-2030) para mejorar la atención integral a estos pacientes.
Pero, volviendo a Melani, imaginen cómo debieron adaptarse en su casa a sus necesidades.
Además de la cama que Javier compró y adaptó, compraron una especie de grúa que permite mover a Melani de la cama a la silla y de la silla a la cama, algo que si no debería hacer Javier con su propia fuerza.
Ella sí puede hablar, comunicarse, aunque se cansa.
Incluso es capaz de dirigir su teléfono con su voz, y con ayuda de un soporte que se coloca en la cabeza, para poder hablar con su familia y sus amigos, ver redes o leer lo que sea.
Es impresionante la fuerza que transmite Melani, las ganas de vivir, la dulzura. Le pregunté cómo se siente, y esto es lo que me dijo.
En la casa de la familia López está lleno de fotos de Melani antes del accidente. Era una niña deportista, que estudiaba, trabajaba, que le encantaba cocinar y quería dedicarse a la gastronomía. Por supuesto que ahora todo cambió.
Todo no: su sonrisa y esa energía admirable, se mantienen.
Para su familia no hay consuelo. “Es una vida jodida”, dice el padre, pero hay que enfrentar lo que toca.
¿Y qué espera ahora Melani para su vida?
Qué deseos tiene, qué le gustaría hacer, teniendo en cuenta su nueva realidad.
Ella quiere estudiar algo, no tiene claro qué, pero sí que debe ser en una institución inclusiva.
Hablemos de lo que pasó, el hecho en sí. Qué hay detrás de esa bala que impactó en las vértebras cervicales de Melani.
Primero se presumió que la balacera se había dado producto del enfrentamiento entre bandas narcos de la zona.
Sin embargo, la investigación del caso no pudo determinar con certeza cuál era el verdadero objetivo del disparo.
Una hipótesis que se manejó fue que quien disparó buscaba dañar a un hombre que estaba en ese momento en una parada de transporte, con el fin de que dejara de robar a los vecinos del barrio.
Pero de esto no pudimos averiguar más porque lo cierto es que ni la familia lo tiene claro.
Meses atrás, la Justicia condenó a dos personas como autores del crimen.
Según informó Fiscalía, uno de ellos fue sentenciado a cinco años y cuatro meses de prisión como autor de un delito de homicidio en grado de tentativa. Y su compañero recibió una pena de cuatro años y nueve meses por el mismo delito, agravado por el uso de armas.
Los condenados reconocieron los hechos, pero no explicaron por qué dispararon. Lo único claro para la Justicia es que los disparos salieron de una moto en movimiento.
Desde la Fiscalía no pudieron aportar más información sobre el hecho en sí.
Cualquiera pensaría que, con lo que le pasó, Melani quiere justicia. Sin embargo, su postura es otra.
La familia de Melani no pudo contratar a un abogado privado porque no tenía los recursos ni la energía para ocuparse de eso en aquel momento.
Para sus padres, la condena sencillamente no fue justa.
Este informe es, de alguna forma, una oportunidad para conocer a Melani y que se despierte la solidaridad. Por eso le pregunté qué le gustaría pedirles a quienes hoy la escuchan a través de la radio.
Esto fue lo que nos dijo.
Mientras tanto, su familia busca darle todas las herramientas para que tenga la mejor calidad de vida posible y seguir adelante.
La silla bipedestadora que están pidiendo es una silla especial para personas que, como Melani, no mueven casi ninguna parte de su cuerpo. Ayuda a la estructura ósea, a fijar el calcio, producir la vitamina D.
Es necesaria porque, con el paso del tiempo, si Melani no tiene los huesos fuertes, puede empezar a fracturarse.
La silla permite que el paciente, con solo apretar un botón, pase de posición sentado a parado. Según nos explicó una especialista, con 20 o 30 minutos por día alcanza para “generar hueso”, algo que quienes caminamos hacemos de forma inconsciente.
Esa silla se consigue en Uruguay y cuesta unos 4.000 dólares.
Después hay una silla que sale unos 50 mil dólares, que le permitiría a Melani trasladarse solamente con un movimiento de mentón, que es lo que ella puede hacer, y darle mucha más autonomía.
Esa silla hay que encargarla y se diseña especialmente para cada persona.
Para terminar, vamos a dejar un celular de contacto para quienes quieran y puedan ayudar a esta familia: 099157893.
Escuchá el informe de Paula Barquet en Las Cosas en su Sitio: