
Basta imaginar ese momento en que los apremios te obligan a dejar tu país y a tu familia, para ponerse en la piel de tantos inmigrantes. El caso de Mayra Martínez tal vez sea recordado por una entrevista en televisión, en el canal donde trabajaba como limpiadora.
Ese momento en la pantalla, nos permitió saber que era abogada en su Venezuela natal y contaba con un magíster en Educación. Resultaba absurdo, entonces, que con ese nivel de formación estuviera desempeñando una tarea para la que claramente estaba sobrecalificada.
A instancias de la entrevista, la llamaron de varios lugares y en cada uno de ellos dejó una grata impresión. Pero siempre quiso atender la “sana incomodidad”y es así que ahora quiere ser emprendedora.
De eso habla, con Agenda Abierta.