
En el documento se describen las distintas patologías secuelares a la infección aguda COVID-19 que genera la necesidad de ir estableciendo programas terapéuticos de tratamiento y rehabilitación específicos.
La pandemia generada por el SARS CoV-2 impactó en la asistencia de
pacientes con enfermedades no transmisibles de manera no homogénea y
también en algunas transmisibles como la tuberculosis, vinculadas a la no
presencialidad en la asistencia.
Dada la extensión temporal del ciclo de la pandemia, el desafío consistirá en generar en un corto lapso medidas concordantes entre el control de contagios y la recomposición de la calidad asistencial en enfermedades no transmisibles. Para recomponer el nivel asistencial hay consenso en las distintas especialidades médicas en ir recuperando la presencialidad del paciente, usando en una primera etapa sistemas híbridos, en los que lo presencial y remoto sea determinado por el médico tratante y un control estricto de los aforos en las instituciones de asistencia medica.
Asociado a este informe, se adjunta un anexo que incluye los textos completos con precisiones específicas en cirugía, adultos mayores, neumología, siquiatría y salud materno-perinatal.