
En los albores de la era cristiana, en la Antigua Roma, gobernó un emperador que fue temido, pero a vez, amado.
Un personaje que fue acusado de cometer las más sangrientas atrocidades, desde la persecución implacable de cristianos hasta el asesinato de su propia madre.
Un gobernante que a la vez derrochó en su pueblo las dosis más grandes de pan y circo en fastuosas construcciones.
Por todo esto y mucho más, Nerón se transformó en uno de los emperadores romanos más famosos.
Foto: cjh1452000 / CC BY-SA