La cosecha de soja transcurre con resultados dispares

22 de abril 2020
cosecha de soja

En el noreste los rendimientos se ubican entre 1.500 y 2.000 kilos por hectárea; en el litoral-norte entre 1.800 y 2.200 kilos; y en el litoral-sur entre 2.000 y 3.000 kilos, con un promedio de 2.400 a 2.500 kilos por hectárea.

La cosecha de soja en Uruguay transcurre con resultados dispares, según comentó el Ing. Agr. Diego Guigou, responsable líder de producción agrícola de Agronegocios Del Plata (ADP).

“El panorama es muy variado, dependiendo de la zona. En los últimos días de marzo comenzamos con alguna cosecha en el noreste, lo que es bastante atípico, porque fue temprano. Es un factor que indica que el ciclo en esa zona no se pudo desarrollar del todo correcto, y los cultivos se entregaron un poco antes. Después, continuamos con la zona cercana a la Meseta de Artigas, y después hacia el sur”, comentó.

Agregó que los rindes siguieron esa misma secuencia, de menor a mayor. “Comenzaron un poco flojos en Caraguatá, donde el peso de los 1.000 granos fue un poco bajo. Los cultivos estaban muy lindos, pero los granos quedaron muy chicos”, señaló.

Explicó que allí los rendimientos se ubican entre 1.500 y 2.000 kilos por hectárea; en el litoral-norte entre 1.800 y 2.200 kilos; y en el litoral-sur entre 2.000 y hasta 3.000 en alguna chacra, pero el promedio se aproxima más a 2.400 o 2.500 kilos.

De todos modos, comentó que la expectativa en esta zona es de que el rendimiento vaya subiendo. “A medida que fuimos avanzando con las cosechas se fueron levantando los promedios. Ahora estamos ingresando a Río Negro, Soriano y Flores, y acá encontramos mejores resultados”, confirmó.

Costos y equilibrio

Consultado sobre los costos y rendimiento de equilibrio para que el negocio sea rentable, Guigou respondió que “se ajustaron bastante los precios de las rentas, pero el flete es lo que más pesa”.

Destacó que como ADP tiene un sistema de integración de la agricultura con la ganadería, una parte importante de la soja termina en los corrales, para usarla como proteína en la dieta.

Señaló que el rendimiento de equilibrio de la soja anda en unos 2.200 a 2.300 kilos por hectárea.

Este año ADP sembró unas 11.000 hectáreas de soja de segunda y 8.000 hectáreas de primera, y el responsable líder de producción agrícola de la empresa informó que “queda bastante soja por vender”.

Señaló que se vendió buena parte temprano, como generalmente se hace, y así se logró un precio bastante superior al actual. “A nadie le gusta vender soja a estos precios, hay que pensar muy bien la estrategia y qué grano vender en este momento”, comentó.

Admitió que “todas las empresas necesitarán hacer caja en algún momento, y por ahí vendrán sus decisiones, pero estos valores no son los que se habían pensado en los presupuestos antes de sembrar”.

Maíz y sorgo

ADP hace poca área de maíz de primera, en relación al total, y ese cultivo lo destina principalmente en zonas de alto potencial, zonas bajas, donde es complicado hacer cultivos de invierno por problemas de drenaje.

Guigou destacó que “este año anduvimos bien, considerando la falta de lluvias”, y el promedio se ubicó en unos 7.500 kilos, seco.

Ya el sorgo, ADP lo hace en distintas zonas, sin mirar tanto la alta productividad del campo sino las rotaciones y alimentos para los corrales. “Nos falta cosechar unas partes, pero vamos a terminar arriba de los 6.000 kilos por hectárea”, informó.

Momento de incertidumbre

Guigou admitió que este “es un momento muy difícil para leer lo que va a pasar, estamos en un momento de incertidumbre. Por suerte en nuestro sector seguimos cosechando, con todas las medidas de precaución, y en relación a otros sectores estamos en marcha, generando trabajo, las plantas de silos, camiones y cosechadoras están marchando”.

Admitió que “es difícil en este momento ponerse a pensar y tratar de saber con certeza qué va a pasar con el precio de los granos. Hay que ponerle un poco de pienso extra y planificar muy bien hacia adelante”.

Pero destacó que “los alimentos son lo que el mundo necesitará y no podrá dejar de consumir, entonces tenemos que pensar también desde ese ángulo. Vivimos en un país que produce alimentos para 30 millones de personas y somos nada más que 3 millones, es difícil pensar que nos puede faltar la comida. Nos cuesta ponernos en el lugar de los países a los que les falta el alimento, y la preocupación de todos esos pueblos y gobiernos, de que la comida no les falte, que es lo primordial”.

Escuche la entrevista completa con Diego Guigou.